Salud 2.0: pacientes que quieren saber tanto como los médicos…




El doctor acaba de llegar a su consulta. Antes de que lleguen los primeros pacientes, tiene unos momentos para intercambiar opinión con otros colegas sobre temas que le interesan. Años atrás tenía que descolgar el teléfono o enviar un email para ponerse en contacto. Esta vez teclea desde su iPad para acceder a una red social de médicos, en la que puede intercambiar opiniones con sus colegas y obtener información para su día a día.

Cuando termina de revisar sus mensajes y la información que sus “amigos” en la red social han dejado entre ellos, decide revisar otra iniciativa esta vez orientada a madres. Una iniciativa puesta en marcha por un laboratorio farmacéutico que da pie a que las madres con hijos pequeños puedan tener un espacio en el que intercambiar opiniones y experiencias, de una manera enriquecedora. El doctor no deja de pensar como han cambiado las cosas ahora que hay tantos pacientes mediante tantas redes sociales consultándose entre sí los diversos síntomas y las prescripciones que han recibido.

El doctor mira su reloj y descubre que el tiempo ha pasado rápidamente y tiene que comenzar su consulta. Definitivamente ahora pasar consulta es diferente a lo conocido.

Pacientes conectados, reforzados, impacientes…


El mundo de la sanidad como lo conocíamos hasta ahora ha cambiado mucho. Y tal vez es algo más que haber añadido “2.0″ a la etiqueta “Salud”. El hábito de participar en redes sociales adquirido por un gran número de personas, ha hecho posible el nacimiento de varias plataformas que conectan pacientes, médicos y cuidadores. Detrás de este fenómeno están las personas, el motivo principal. Llevamos muchos años intercambiando opiniones con otros pacientes que nos encontramos en la consulta del médico a la que acudimos. Las personas necesitamos de permanente atención y para ello la buscamos allá donde la podemos conseguir.

De la misma manera que en las redes sociales más orientadas al ocio, tipo Facebook, compartimos y enseñamos como es nuestra vida, en las redes sociales sobre salud, hablamos sin tapujos de nuestros problemas y buscamos los consejos de nuestros iguales, pacientes como nosotros. Sin que ello suponga un menoscabo de la opinión del médico y su prescripción, sino más bien el buscar redondear y asegurar dicha opinión. En ocasiones un problema que para para nosotros es angustioso, tal vez para el médico no lo sea conocedor de la realidad de la afección. Sin embargo necesitamos buscar “refugio” en los consejos que otros nos pueden dar y tranquilizar de esa manera nuestra ansiedad.

Para el sector de la salud y el de la industria farmacéutica ha llegado el momento de entender que somos verdaderos “socialholic”, personas que necesitamos de relación social con otras personas y hemos decidido voluntariamente que nuestro “aislamiento es igual a cero”. Buscamos información cuando y dónde queremos, sin necesidad de esperar a que otros nos la faciliten.

Salud 2.0: El contexto actual

¿Cómo podríamos definir el concepto de Salud 2.0? No hay una única fórmula para definir el término. Pero todas ellas tienen en común una característica: el uso de herramientas de software social para promover la colaboración entre pacientes, cuidadores y profesionales médicos, permitiendo una comunicación mucho más ágil que la conocida hasta la fecha.

Nos enfrentamos a un nuevo concepto de atención de atención sanitaria en el que todos sus integrantes – pacientes, médicos, proveedores y financiadores – tienden a centrarse en la ecuación fundamental: la mejor gestión de la salud del paciente, teniendo en cuenta que los pacientes tienen posibilidad ahora de interactuar entre ellos y con sus médicos, como nunca antes había sido posible. El concepto de Salud 2.0 permite al ciudadano convertirse en un socio activo y responsable de su propia salud y abre nuevas posibilidades a diferentes vías de atención que quiere mantener activas con su médico.

La evolución que han seguido las diferentes redes sociales activas a día de hoy, ha ido desde el formato similar a la enciclopedia médica online, hacia el modelo que permite la interacción con otros participantes. Entre los ejemplos que podemos encontrar, muy abundantes en el mercado norteamericano, se encuentran:

Sermo. La mayor red social sólo para profesionales médicos. Con más de 125.000 participantes, permite a los médicos consultar con sus colegas sobre tratamientos y muchos otros temas, iniciar encuestas y sobre todo hacerlo de forma anónima, si el médico lo prefiere. La participación es gratuita y son los laboratorios farmacéuticos los interesados en esponsorizar aquellas actividades que tienen un coste para la comunidad.

Ozmosis. Aquí, los médicos tienen la oportunidad de interactuar y compartir conocimientos con otros médicos. Los médicos están entrando en el campo de los blogs, donde comparten sus experiencias en forma de estudios de caso, dar una idea acerca de las enfermedades, discutir problemas comunes de la salud y ofrecer remedios sencillos para ellos.

PatientsLikeMe. “Me uní a la red porque no quería sentirme solo”: ésta es tal vez la razón principal para unirse a esta red que cuenta con cerca de 160.000 pacientes. Se puede participar de manera gratuita y se organiza en torno a varias opciones: “find patients like me, symptoms, Treatments”.

Inspire. Una red social con más de 250.000 miembros, fundada en McLean en 2005. Con una colaboración de 70 asociaciones que luchan por los pacientes con diversas enfermedades. Los miembros pueden escribir entradas en las que comparten sus problemas de salud y experiencias con métodos de tratamiento.

Entre las iniciativas que agrupan a especialistas del sector de manera anual, cabe destacar HealthCamp Boston, un foro para que las personas con interés en todas las esferas de la salud y el bienestar puedan recopilar prácticas, generar ideas, y tomar medidas prácticas para la construcción del futuro de la asistencia sanitaria. HealthCamp es diferente a las conferencias tradicionales donde los oradores tienen un plan preconcebido para participar. Aquí son los asistentes los que fijan el orden del día y todos contribuyen al evento de acuerdo a sus intereses. Es el fiel reflejo de la cultura participativa que impregna los medios sociales y que permite, incentiva en realidad, a las personas participar. Y a discutir cosas este año 2012 como:
  • Big Data en el cuidado de la salud. La relevancia de la ingente cantidad de datos que se pueden obtener de cara a mejorar la respuesta sanitaria. Y las fórmulas para poder sacar partido de ellas.
  • Mejorar la participación y los resultados a través de dispositivos móviles y medios sociales.
Estamos ante pacientes cada vez más reforzados, que cada vez saben más y lo comparten en tiempo real. El reto encima de la mesa es como sacar partido de ello, lejos de considerarlo un problema por parte de los profesionales sanitarios.

Sumar ventajas, no añadir inconvenientes.

La interacción entre pacientes no debe verse nunca como un sustituto de la prescripción del médico, el enfoque sería erróneo. Pero sí puede ser una mejor concienciación del propio paciente acerca de la importancia de cuidar su salud. Al fin y al cabo necesitamos que el dinero invertido en salud, uno de los capítulos importantes de gasto para todos los países, sea un dinero muy bien empleado. Darle espacio al propio paciente hace que éste se encuentre involucrado desde el principio, confiado con el diagnóstico recibido y en la mejor disposición para hacer frente a su problema de salud.

Al final se trata de eso, de curar a los pacientes tratando no sólo su enfermedad, sino su estado de ánimo con la mejor gestión posible de los recursos públicos.

Involucrarles es parte de la solución, no del problema.

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