5 procesadores de texto alternativos y no convencionales

Los procesadores de texto son una herramienta imprescindible para redactar un texto y darle formato. Hoy en día los hay para todos los gustos, siendo Word el más popular con cada vez más relevancia por parte de los procesadores online como Google Docs y similares. De un tiempo a esta parte, han surgido nuevos proyectos para crear procesadores de texto distintos a lo habitual, no convencionales, que pretenden marcar una diferencia con el resto de programas. Te mostramos cinco ejemplos que parten de objetivos distintos pero con una misma idea: facilitarte la tarea de escribir.


La nueva hornada de procesadores de texto se enfocan en distintos frentes. Los hay que hacen frente a las distracciones típicas de estar delante del ordenador, como recibir un correo electrónico, abrir una conversación de chat o distraerte navegando por páginas. Otros quieren cambiar la manera de procesar el texto escrito organizándolo de manera distinta y modular. Un tercer bloque pretende que la solitaria tarea de escribir se convierta en una experiencia en equipo, colaborando entre varias personas para redactar un informe o un relato.

Gingko


Empezamos con Gingko, una herramienta de escritura online que se diferencia de los demás procesadores de texto en que facilita la edición del contenido y de su estructura al mismo tiempo. Su sencillez lo hace accesible a cualquiera, ya sea un profesional, un estudiante o cualquier persona que quiera redactar un texto. Por defecto, es gratuito, aunque ofrece una versión de pago sin limitaciones por $9/6,64€ al mes y $79/58,26€ al año.

¿En qué consiste Gingko? Cada documento se organiza en forma de árboles o trees de tres columnas. Empezamos escribiendo en la primera columna los primeros párrafos de nuestro texto, y a medida que lo vamos separando en fragmentos o cards, podemos recolocarlos en una de las tres columnas formando bloques verticales u horizontales. De esta forma, puedes agrupar mejor ideas y conceptos, organizar proyectos y ordenar un texto caótico y desordenado. Para formatear el texto o añadir imágenes, Gingko utiliza Markdown. Por otro lado, las imágenes tienen que estar disponibles desde un enlace URL.

Al principio cuesta un poco habituarse a la filosofía de Gingko, pero una vez acostumbrado, verás lo útil que puede ser. Además, cuenta con un buscador para encontrar fragmentos concretos. En cuanto a formatos de guardado, puedes mantener el documento online o guardarlo como texto plano, texto formateado HTML o como presentación.

Quabel


La segunda propuesta, Quabel se centra en evitar las molestias y distracciones y en estar disponible en cualquier dispositivo u ordenador con acceso a Internet. Como en el caso anterior, ofrece una cuenta gratuita por defecto sin límites de espacio y posibilidad de exportar el texto a Word, PDF, LibreOffice, Latex y texto plano. Las cuentas de pago ofrecen, además, aplicaciones de escritorio (todavía en desarollo), soporte offline y guardado en Dropbox.

Su aspecto es minimalista, si bien cuenta con las funciones básicas que podemos necesitar mientras escribimos, como la posibilidad de acceder a todos los documentos alojados en nuestra cuenta, contador de palabras, tiempo que se tarda en leer el texto (en voz alta o no) y un modo nocturno que facilita la escritura con texto blanco sobre fondo negro. Como en el caso anterior, Quabel aprovecha Markdown para el formato del texto, por lo que podrás añadir negritas, cursivas y listas, entre otras cosas, fácilmente. Por último, decir que Quabel está centrado en el texto, por lo que no esperes encontrar opciones para añadir imágenes u otro contenido multimedia.

Quip


De Quip ya hemos hablado previamente en Bitelia, un procesador de textos que pretende socializar el acto de escribir, facilitando al máximo nuestra manera de redactar y organizar textos y documentos en equipo. Disponible para iOS (iPhone, iPad) y con una versión preliminar para Android, este práctico editor de texto móvil.

¿Qué tiene Quip que lo hace tan especial? No es tanto lo que ofrece sino la forma de hacerlo. Para empezar, se centra en el trabajo colaborativo, es decir, en escribir y editar texto en grupo, incluyendo conversación en tiempo real a través de chat. Esto no quita que Quip cuenta también con modo offline para que escribas un texto sin conexión a Internet o en solitario, pero la función principal es aunar las funciones de procesador de texto y programa de chat. Además, ofrece avisos para que sepas cuándo se ha añadido un cambio a un documento compartido y consultarlo al momento.

Escribir en Quip es muy comodo, teniendo en cuenta las limitaciones del dispositivo, y no sólo admite texto, también imágenes, tablas y menciones a personas implicadas en la elaboración del documento. Por lo demás, cuenta con opciones de edición básica como tres tamaños de fuente y posibilidad de crear listas con viñetas o numeradas y casillas de verificación, ideal para listas de tareas.

WriteApp


En WriteApp también encontrarás un entorno minimalista, que se ha puesto muy de moda con cientos de procesadores de texto antidistracciones. En este caso, además de mostrar la pantalla en blanco, también cuentas con otras opciones interesantes, como un gestor de notas y una vista a doble columna para editar el texto y ver cómo quedará una vez guardado con los retoques de formato aplicados usando Markdown. Por lo demás, tu privacidad está protegida con cifrado de los documentos mediante SSL de 256-bit. Sin embargo, también tienes la posibilidad de compartir un documento si así lo configuras.

WriteApp es una aplicación web accesible desde cualquier navegador, incluyendo los de dispositivos móviles gracias a su versión adaptada a pantallas reducidas. Y como ocurre con otros editores minimalistas, está limitado al texto, así que olvídate de otro tipo de contenido que no tenga que ver con el código Markdown compatible.

Qute


Termino este repaso a procesadores de texto no convencionales con Qute, disponible para Windows, OS X, Linux y Android. En este caso, la ventaja de usar Qute radica en su soporte para Markdown y también para TeX, así que podrás formatear documentos a nivel avanzado añadiendo grafías y símbolos especializados para matemática, física y otras ciencias.

Otra ventaja de Qute es que permite ver el texto con el código de formato y la vista previa alternativamente y párrafo a párrafo, muy útil con textos extensos repletos de complicadas combinaciones de fórmulas y texto. Otra característica llamativa es su dedicada atención a los fondos, ofreciendo texturas de gran calidad. Por lo demás, ofrece un diseño muy simple, a prueba de distracciones.

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