Cómo instalar varias versiones de OS X en tu Mac

Aunque no es algo muy habitual, OS X permite instalar varias versiones en tu Mac usando para ello dos o más particiones del disco. Así puedes seguir usando aplicaciones antiguas mientras sigues teniendo la versión más reciente de OS X. Para ello tan sólo necesitas la herramienta Utilidad de Discos que viene con OS X y el instalador de la versión de OS X en cuestión. Veamos cómo se hace paso a paso.Cada vez que está disponible una nueva versión de OS X, surgen las mismas preguntas: ¿debería actualizar el sistema operativo de mi Mac? ¿Esta nueva versión me será más útil que la que ya tengo? ¿Funcionarán las mismas aplicaciones? Son preguntas habituales y justificadas, a no ser que, como yo, quieras tener siempre la versión más actual de cualquier aplicación nada más ver la luz.

Antes de empezar

El primer paso para instalar varias versiones de OS X en tu Mac es planificar bien lo que queremos conseguir. Por ejemplo, tu Mac tiene un disco de 512 GB con OS X 10.8 Mountain Lion instalado y quieres tener también OS X 10.9 Mavericks y OS X 10.6 Snow Leopard, el primero para tener la versión más reciente y el segundo para seguir usando un juego o aplicación no compatible con versiones más recientes de OS X.Antes de empezar a particionar el disco, deberás tener claro en qué orden quieres instalar los sistemas operativos, cuánto espacio del disco asignarles, etc. A nivel técnico carece de importancia el orden de instalación, pero debes tener en cuenta un mínimo de 10 GB por cada instalación (personalmente recomiendo 30 GB y usar un disco externo para guardar archivos pesados como vídeos). Y por otro lado, es recomendable realizar una copia de seguridad por si acaso.A tener en cuenta lo siguiente:

Desde el menú de arranque (se activa pulsando ALT al encender el Mac), verás las versiones de OS X disponibles. 

La partición/disco de cada versión de OS X será visible desde las demás, así que no tendrás problemas para editar documentos o acceder a tus archivos personales. 

Puedes usar aplicaciones instaladas en una versión de OS X en las demás, siempre y cuando sea compatible con ellas. Los datos de configuración se guardarán en la versión de OS X que estés usando en ese momento. 
Puedes usar tu cuenta Apple, para la Mac App Store en cada una de las versiones para volver a bajar las aplicaciones descargadas o compradas previamente en cada una de ellas.

Dividir el disco en particiones

En el caso de ejemplo, vamos a dejar la partición principal con 200 GB, otros 200 GB para Mavericks y el resto, 112 GB para Snow Leopard, espacio suficiente para el uso puntual que le vamos a dar. ¿Cómo particionar el disco en OS X? El primer impulso es buscar una aplicación para ello. Las hay, y muy buenas, pero OS X cuenta con su propia herramienta: Utilidad de Discos.

El proceso es relativamente sencillo:

Selecciona el disco desde la columna lateral izquierda. 

Selecciona la pestaña Particiones. 

En Disposición de particiones, elige la opción 3 particiones. 

Una vez aparecen las tres particiones, asígnales el tamaño deseado teniendo en cuenta el equilibrio entre espacio disponible, requisitos mínimos de OS X y tus necesidades. Para ello, cambia el valor del cuadro Tamaño. El formato déjalo tal cual y el nombre puedes cambiarlo por algo informativo como Mountain Lion o Mavericks. 

Tras configurarlo todo, sólo te queda hacer clic en el botón Aplicar para que los cambios se apliquen. El proceso requiere tiempo pero no necesitarás reiniciar para ver el resultado.

Instalar OS X

El siguiente paso, una vez tenemos las particiones creadas, es iniciar el instalador de la versión de OS X que queremos instalar. Para ello, tendremos que contar con dicho instalador. En el caso de versiones de OS X como Mac OS X 10.6 Snow Leopard y anteriores, deberás tener un disco DVD. En versiones más recientes, como OS X 10.7 Lion y superiores, probablemente tendrás que volver a descargar el instalador desde la Mac App Store. Desde la tienda, en la pestaña Comprado, verás una lista de aplicaciones descargas previamente, entre las que encontrarás la versión de OS X que quieres instalar.El proceso se tomará su tiempo, pues el instalador ocupa varios GB. Cuando termine, guarda el archivo, que encontrarás en la carpeta Aplicaciones, en otra carpeta.


Ya sólo queda instalar OS X, a partir de ese instalador o del DVD. Puedes hacerlo desde la versión de OS X en la que te encuentras, y al preguntarte en qué disco instalarlo, selecciona la partición que hemos creado previamente. El proceso es relativamente rápido. Primero se instalan ciertos archivos, el instalador te pide reiniciar y luego inicia el proceso de instalación propiamente que termina con un reinicio.Al encenderse de nuevo el ordenador, iniciarás con la segunda partición, la de la versión de OS X que acabas de instalar. Ahora, cada vez que quieres elegir una de las versiones de OS X que has instalado, tendrás que pulsar la tecla ALT al encender el Mac para seleccionar una de ellas.Comparte con nosotros tu experiencia instalando varias versiones de OS X en tu Mac.

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