Las 6 reglas de oro para ser emprendedor sin perder la cabeza


Plantearse ser emprendedor con la que está cayendo se ha convertido en una necesidad. Tenemos el dato de 4 millones de desempleados en España, entre los cuales los hay que llevan más de 3 años sin disfrutar, repito, disfrutar de un puesto de trabajo. Convertirse en emprendedor es necesario sí o sí.
Las fórmulas que se ofrecen a los emprendedores son: franquicias, tiendas online, dropshipping, venta directa, trabajo desde casa… efectivamente las posibilidades son muchas pero ¿estamos preparados para ser emprendedores?
Después de 23 años como empresario y 8 como consultor estratégico, hablar de este tema me resulta habitual. Mis palabras van dirigidas a todas aquellas personas que durante años han trabajado por cuenta ajena y ahora la empresa “les invita a salir” y necesitan reinventarse desde casa.
Estamos hablando de personas con grandes capacidades que están viviendo un cambio profesional. Las reglas a tener en cuenta si tu deseo es empezar una aventura empresarial son:

Regla nº 1 de los emprendedores: asumir el cambio

William Bridges autor del libro Managing Transitions: Making the Most of Change dice que cuando nos enfrentamos a una situación de cambio, es fundamental saber manejar esa transición, ese arduo camino que él divide en 3 fases. Ahora te quiero hablar de la primera de ellas, la denominada Fase Inicial.
¿Cómo saber si tú estás viviéndola en estos momentos? ¿Cómo identificarla? Podríamos resumirlo como pérdida de referencias; no tengo coche de empresa, no necesito usar corbata, no me necesitan a las 9:00am en ninguna reunión, ya no desayuno en el bar de siempre, nadie me pide opinión ante situaciones complicadas…
Puede que veas tu pasado como un castillo de naipes. A veces te preguntarás: “¿acaso yo no valía lo que esa empresa pagaba?”; “¿Es posible que todo fuera una rueda de actos afortunados que me llevaron hasta allí?”; “Con lo que yo era, ¿por qué ahora con 47 años ya nadie me llama o, lo que es peor, no atiende mis llamadas?”
Bienvenido al mundo real. Tu pasado pasado es y ahora toca reaccionar, enfocarte en el presente que será el que genere tu futuro. Llegó el momento de darte valor y venderte al igual que vendías a tu empresa en una reunión. Tú no eras una Visa, un coche o un cargo, tú eras un ser humano perfectamente capacitado para triunfar y generar éxito en tu entorno. Si lo hiciste una vez, lo volverás a hacer ahora. Eso fue lo que te diferenció siempre del resto.
Sigues siendo quien eras, lo único es que han cambiado las reglas del juego. Confía en ti.

Regla nº 2 de los emprendedores: sal de tu zona de confort

Me explicaré con un ejemplo: eres un esquiador de toda la vida, pero ahora no nieva, ¿qué puedes hacer para aprovechar tus conocimientos?, ¿podrías patinar, practicar skate o hacer mountain bike?
De nada sirve que digas: “yo solamente se esquiar”, porque por mucho que patalees… ¡no va a nevar! ¡¡Reacciona!!
Sal de tu zona cómoda, aprende cosas nuevas, enfoca tus energías en mejorar en habilidades concretas, estudia un idioma, conoce el mundo de las redes sociales, compra un curso de Motion 5 en internet por 45$… Haz cosas que te levanten de la silla cada mañana y te abran la mente a nuevas opciones.
Aprende, aprende y aprende porque todo eso generará sinergías para tus futuros trabajos o proyecto empresarial.
Solamente haciendo cosas diferentes, generarás resultados diferentes.

Regla nº 3 de los emprendedores: excesivo análisis genera parálisis

Esta frase: “excesivo análisis genera parálisis” se la oí a un profesor del IESE en muchas ocasiones y la verdad es que tenía mucha razón. No te pido que seas un tonto motivado que dice sí a todo, pero tampoco un analítico que antes de arrancar su proyecto quiere tener todos los parámetros contemplados y previsualizados.
Futuro emprendedor, tengo una mala noticia para ti: “La prueba y el error fueron creados para los emprendedores”. Es imposible prever todas la variables porque son eso… ¡variables! Siempre habrá situaciones que no contemplaste. Solamente cuando salgas al mercado y éste te responda comprando o rechazando tu producto, ¡solamente entonces!, sabrás si tus análisis fueron correctos o no. Te invito a leer El Método Lean Startup.
Deja que el Mercado pruebe tu producto.

Regla nº 4 de los emprendedores: ¿dinero parado es dinero perdido?

Tener dinero para invertir no significa que tengas que hacerlo en ese momento. Es importante que evalúes, analices, te asesores antes de tomar una decisión. La oportunidad puede tardar en llegar.
Que el dinero no te queme en el bolsillo.

Regla nº 5 de los emprendedores: la inversión diversificada

Es muy habitual entre los futuros emprendedores diversificar las inversiones entre varios negocios. En la mayoría de los casos entramos porque son amigos y nos daría mucha rabia quedarnos fuera. Por otro lado, al ser conocido confías, “él nunca me va a engañar”. Y para convencernos del todo recurrimos a un conocido refrán que dice: “nunca pongas todos los huevos en la misma cesta”. Por favor, alguno de los lectores me puede decir ¿quién fue el autor de esta frase?, ¿Bill Gates?, ¿un autor anónimo que escribía este mensaje en las puertas de los baños públicos?
Toma nota: en aquello que inviertas, involúcrate al 100%.
Nadie mirará por tu dinero como lo harás tú.

Regla nº 6 de los emprendedores: tu opinión vale mucho

Aquí entra en juego el amplio abanico de asesores que habitualmente rodean a todo nuevo emprendedor. Me refiero a la pareja, el compañero de padel, el excompañero de trabajo, el cajero del banco, el colega del gimnasio… pero por encima de todos está “el cuñado”.
Durante todos los años que trabajaste en una empresa era un “bulto sospechoso” que ocupaba una silla en las reuniones familiares. Ahora que vas a dar el salto con tu proyecto, aparece y mientras estás contando tu proyecto en plena comida familiar, él frunce el ceño, suelta el tenedor, se acomoda en la silla y dice “¿estás seguro de la locura que vas a cometer?, ¿por qué no te buscas un trabajo en condiciones?”.
¡Cuánto daño ha hecho el cuñado entre los emprendedores! A veces, en lugar de fiarnos de nuestro instinto, decidimos en función de las palabras de nuestro entorno. Obviamente si estamos rodeados de emprendedores, desarrolladores de proyectos para la compañía donde trabajan o personas inquietas que demuestran valía y conocimiento, me parece bien que “tengas en cuenta sus palabras”. Sin embargo, es importante que consideres tu opinión como la número uno.
Escucha a tu corazón.

Espero haber ayudado a todos estos grandes profesionales a los cuales el entorno y la situación económica les ha dejado “temporalmente” fuera de juego.
¿Hay más factores? Seguramente os habrán surgido muchos más. Os invito a que hagáis vuestras aportaciones.

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