Las cosas más extraordinarias que la ciencia está haciendo con sonidos


Ahora mismo, el uso más común que los humanos le damos a los sonidos es para comunicarnos, emitiendo sonidos por la boca de una forma específica para crear palabras. Estas mismas palabras pueden ser usadas en conversaciones corrientes de todos los días o para cantar canciones. La música también podría considerarse otra forma de comunicación, solo que un poco más artística, ya que incluye sonidos emitidos por instrumentos musicales de todo tipo, creando una melodía que trata de transmitir sentimientos e ideas.
El sonido siempre ha sido parte importante de la tecnología, desde el siglo XIX cuando se creó el primer fonógrafo, se patentó un sistema muy primitivo de radio, o cuando se construyó el primer teléfono que transmitía voces. Durante el siglo XX hubo una cantidad de avances impresionantes, logrando que tanto el teléfono como la radio se volvieran una tecnología común y aceptada por la sociedad, pero incluyendo también otras mejoras fabulosas, como los televisores (que también emitían imágenes, junto con el sonido), el sonido en estéreo y la posibilidad de hacer grabaciones de audio en cassettes, CDs, y de forma digital con la aparición de los archivos MP3.
A pesar de todos estos hitos en la tecnología, donde el sonido era el protagonista, cuando pensamos en cómo será el futuro, nunca imaginamos que se podrían hacer grandes avances en el área de la acústica. Sin embargo, ahora mismo, la ciencia está usando el sonido para crear cosas más geniales que nunca y que, posiblemente, se vuelvan algo de lo más habitual en el futuro.

Refrigeración

Un grupo de investigadores de la Universidad Penn State en Estados Unidos, han desarrollado un frigorífico que funciona con sonido. Actúa bajo el principio de que las ondas sonoras se comprimen y se expanden cuando hay aire alrededor de ellas, lo que provoca que al mismo tiempo se calienten y enfríen, creando una especie de gas. Para que esto funcione y reemplace la electricidad que usan estos electrodomésticos actualmente, se necesita colocar suficiente cantidad del gas producido por las ondas sonoras dentro de la cámara de enfriamiento. En este caso, decidieron poner el equivalente al gas de 10 atmósferas de la tierra. Una vez dentro de la cámara, el gas es presionado con más de 173 decíbeles de sonido (que sería peor que sentarse dentro de una turbina en marcha de un avión), produciendo calor. Luego, el calor es absorbido por unas placas de metal que lo llevan a un sistema de cambio donde se remueve, creando frío dentro del refrigerador.
Aunque suena algo complicado, su aplicación sería una solución simple para crear modelos de frigoríficos mucho más “verdes” que cualquier otro existente en el mercado actual. Ahora encontramos neveras que ahorran energía, pero siguen usando refrigerantes químicos que hacen daño a nuestra atmósfera.

Carga tu móvil con tu voz

Ya sabemos que la vida de las baterías de los smartphones es terrible, así que, ¿no sería extraordinario poder cargarlos fácilmente, sin tener que depender en absoluto de la electricidad común ? Quizás se pueda hacer algún día usando únicamente tu voz. El sonido, como indicamos antes, es una fuente de energía viable porque produce calor y algunos investigadores han estado experimentado con esto para que puedas cargar tu móvil gracias a la emisión de sonido que produce tu voz cada vez que haces una llamada.
Durante el 2011, unos científicos en Seúl, pusieron nano-barras de óxido de zinc entre dos electrodos, un sistema perfecto y muy pequeño para generar electricidad usando ondas sonoras. Esto apenas produjo 50 milivoltios, lo que es muy poca energía para poder cargar cualquier móvil. Sin embargo, en el 2014, otros científicos de Londrés emplearon el mismo método y lograron producir cinco voltios, lo suficiente para cargar un smartphone. ¿Será ésta una alternativa real que podamos usar en el futuro ?

El cuerpo humano se convierte en un micrófono





Disney no se dedica únicamente a crear fantásticas princesas, también trae ciencia importante al mundo, como es el caso del proyecto “Ishin-Den-Shin”, una expresión japonesa que se usa cuando existe comunicación a través de un entendimiento mutuo y tácito. Este proyecto tiene un sistema interesante para transmitir sonidos que consiste en conectar un micrófono a un ordenador para que alguien hable a través de él. Luego, el ordenador lo convierte en una grabación en bucle y lo devuelve al interior del micrófono a través de un delgado alambre, pero ahora no es un sonido sino una señal de alta tensión y baja corriente que es totalmente inaudible. La señal, a su vez, crea un campo electroestático que produce una vibración muy pequeña cuando el dedo de quien sostiene el micrófono toca a un objeto, convirtiendo a la persona en un altavoz.
Ya que todo esto suena un poco complicado, vayamos a la parte más genial del sistema: cuando la persona A está agarrando el micrófono en una de sus manos, puede usar uno de sus dedos en la otra para tocar la oreja de una persona B, quien sentirá una pequeña vibración. El momento del tacto crea un altavoz entre ambos individuos, haciendo que la persona B sea el único que puede escuchar la señal, entendiendo el mensaje como si le estuviesen diciendo al oído.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ejercita tu cerebro con estas siete actividades

Cómo crear un USB de arranque para instalar Windows o Linux

Edita todas tus fotografías a la vez gracias al procesado por lotes