Cosas que no deberías hacer con un smartphone Android

Android
Son muchos los usuarios que tienen un smartphone Android, algo comprensible ya que dominan el mercado con una oferta enorme gracias a la participación de una gran cantidad de fabricantes que ofrecen modelos muy variados a precios muy asequibles, aunque en el fondo buena parte de esos dispositivos serían totalmente redundantes de no ser por las pequeñas diferencias que añaden aspectos como el diseño, la marca y las capas de personalización a nivel de software.

Como todo sistema operativo la plataforma móvil de Google no es perfecta, ninguna de las que existen actualmente lo es. Tiene su cara buena, en la que destaca por ejemplo la gran cantidad de aplicaciones que ofrece y sus opciones de personalización, pero peca especialmente en ciertos detalles que han sido muy criticados, como por ejemplo su seguridad y el aprovechamiento de recursos que hace, siendo un auténtico devorador de RAM y en general el sistema operativo menos eficiente de los que existen en su sector.

En este especial no vamos a hablar sobre las ventajas y las desventajas de Android, sino que queremos centrarnos en cosas que no deberíais hacer o esperar de un terminal basado en la plataforma de Google, dando forma con ello a una serie de consejos que esperamos os ayuden a hacer más llevadera vuestra experiencia con dicho sistema operativo, o incluso a terminar de decidir si es que estáis considerando el salto a ella.

Como siempre os animamos a opinar y a que nos contéis vuestras propias experiencias y sugerencias en los comentarios.

1-No esperes una experiencia similar a iOS o Windows Phone

Si vienes de cualquiera de ambos terminales tenlo claro desde el principio, Android es diferente a ambos, y lo es para bien y para mal. La experiencia general de uso es similar a la que podemos encontrar en iOS, sobre todo por el parecido diseño a nivel de interfaz de usuario, pero en el fondo es muy diferente.

Con Android tendremos un mayor control sobre el terminal, podremos hacer y trastear con más cosas, pero también tendremos que estar dispuestos a lidiar con nuevos retos y desafíos, además de la menor optimización general.

No te asustes si ves que un iPhone 6 con 1 GB de RAM y CPU de doble núcleo funcionaba con una fluidez absoluta que no termina de alcanzar tu Galaxy S6 con 3 GB de RAM y CPU de ocho núcleos, es una de las desventajas propias de Android y sobre todo de las capas de personalización que añaden los fabricantes.

Por otro lado esa mayor libertad también implica más riesgos, sobre todo si no tiras un poco de sentido común en la tienda de aplicaciones y también a la hora de hacer descargas de fuentes externas.

2-No compres un terminal vinculado a una operadora

Este punto tiene una explicación sencilla. Normalmente cuando compramos un terminal Android con descuento por portabilidad o permanencia nos lo llevamos con una cantidad considerable de bloatware (aplicaciones basura) que no utilizaremos.

A diferencia de lo que se suele creer tener un terminal libre no hará que recibamos antes las actualizaciones que vayan apareciendo, pero tendremos libertad para hacer lo que queramos con nuestro smartphone y podremos llevar a cabo los cambios de compañía que creamos necesarios en cualquier momento.

Esto es más importante de lo que puede parecer y sería extensible también a otros smartphones basados en iOS y Windows Phone, ya que si nos atamos dos años a una operadora y la misma nos da un mal servicio lo pasaremos bastante mal.

3-No instales aplicaciones sin controlar qué permisos pide

Muchos usuarios no se preocupan de mirar las aplicaciones que requiere una aplicación de Android antes de proceder a su instalación, un error importante ya que los mismos indican a qué tendrá acceso dicha aplicación una vez instalada en nuestro terminal.

Lo explicamos con un ejemplo. Imaginaos que vamos a descargar un fondo de pantalla dinámico y al bajar la aplicación que lo gestiona vemos que pide acceso a la cámara, al micrófono, a los contactos y al registro de llamadas, ¿suena mal, verdad? Si estamos atentos y vemos todo eso sabemos que no tiene sentido y que podría esconder malware, así que lo más sensato sería rechazar su instalación.
Por contra, si no miramos y aceptamos sin más es muy probable que acabemos con algún tipo de aplicación maliciosa en nuestro terminal “más rápido que pronto”.


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4-No utilices aplicaciones que “maten” procesos

Es habitual ver usuarios asustados cuando descubren todo lo que su smartphone Android tiene “como abierto en segundo plano”, hasta tal punto que cierran procesos de forma constante y en muchos casos acaban recurriendo a aplicaciones de terceros, al ver que los mismos se vuelven a abrir de forma automática.

Android funciona así, está hecho para consumir RAM manteniendo aplicaciones inactivas que reduzcan los ciclos de CPU necesarios cuando abrimos ciertas aplicaciones habituales, y ello no implica un mayor consumo de batería, sino que precisamente busca todo lo contrario.

La plataforma móvil de Google está diseñada para gestionar esas aplicaciones de forma inteligente, así que forzar su cierre de forma continuada sólo conseguirá aumentar el consumo de batería y frustrarnos sin sentido al ver que nos vuelven a aparecer en el gestor de aplicaciones en segundo plano.

Por otro lado también puede ser peligroso, ya que los gestores de terceros especialmente agresivos podrían acabar generando conflictos y/o bucles intentando volver a abrir procesos que han quedado desactivados.

5-No instalar aplicaciones de ahorro de batería

La razón es muy sencilla, en la mayoría de los casos cumplen a la perfección el clásico de “es peor el remedio que la enfermedad”, y os vamos a explicar de forma simple el porqué.

Una aplicación de ahorro de batería consume batería para funcionar, hasta aquí nada nuevo pensaréis, de hecho es normal intuir que debería compensar ese consumo extra con una reducción de consumo mayor proveniente de otras fuentes, pero ahí está precisamente el problema, que eso no ocurre normalmente.

Los verdaderos gestores de batería que hacen posible conseguir ahorros de batería importantes requieren ciertos conocimientos y un terminal rooteado, así que si queréis reducir el consumo lo mejor es tirar de ideas simples como reducir el brillo de la pantalla, desactivar las funciones que no necesitéis y no usar aplicaciones que tengan consumos muy elevados, algo que nos lleva al siguiente punto de forma directa.

6-No utilices la aplicación de Facebook

Lo sabemos, Facebook es una red social muy popular y a todos nos resulta útil o interesante por uno o varios motivos, pero la aplicación oficial para Android es un auténtico devorador de recursos, y especialmente de batería.

Teniendo eso en cuenta y que la versión de navegador funciona bastante bien nuestra recomendación es simple, utilizad la segunda en lugar de la aplicación dedicada, aunque implique sacrificar un poco de comodidad.


Android Tools


7-No te obsesiones con rootear el terminal

Es una de las ideas que más suele rondar en la cabeza de los usuarios de Android, rootear el terminal. Desde aquí no vamos a decir que no debéis hacerlo, ya que es algo que puede ser de gran ayuda e incluso dar una segunda vida a terminales antiguos, pero sí queremos hacer un llamamiento al sentido común.

Si no tienes experiencia y no estás seguro de lo que haces es mejor que no lo intentes, y menos si piensas hacerlo con un tope de gama recién estrenado, podrías acabar con un ladrillo de 600 euros en las manos si algo acaba saliendo mal, cosa bastante probable si eres nuevo en este mundo.
Disfruta de tu terminal Android, aprende y trastea con él pero de forma segura, sin meterte en cosas que no controlas y pueden tener consecuencias nada deseables.
Enlaces de interés: Guías MuyComputer.

Fuente: Cosas que no deberías hacer con un smartphone Android

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