El doble rasero del motor de búsqueda de Google



Bettina Wulff, la esposa del ex presidente alemán Christian Wulff, está dispuesta a iniciar una batalla de David contra Goliat frente al gigante de internet Google. La que fuera primera dama de Alemania quiere lograr una prohibición judicial que evite que el motor de búsqueda de la compañía de Mountain View vincule su nombre al de palabras como “escort” y “prostituta”.

En una declaración jurada, Wulff desmiente cualquier contacto con el mundo de la prostitución. Sin embargo, Google ha decidido hacer oídos sordos a su petición y seguirá vinculando su nombre a las palabras “escort”y “prostituta”. La compañía argumenta que el algoritmo de su motor de búsqueda se basa en “factores objetivos”.

Según la compañía de Mountain View, el algoritmo de su buscador “genera resultados que se basan en factores objetivos”. Y en tales factores se tiene en cuenta también la popularidad de una determinada búsqueda, añade Google.

Aun así, las sugerencias del motor de búsqueda de Google no siempre se basan en el “factor objetivo” de la popularidad. Cuando la compañía introdujo en 2009 las sugerencias en su buscador, el algoritmo de Google redirigía con frecuencia a los internautas a webs de descargas ilegales. Muchas búsquedas de programas y libros iban acompañadas de palabras como “Torrent”, “Crack” o “Keygen”. De todos modos, y pese a la creciente popularidad de los servicios de descargas ilegales entre los usuarios, Google ya no vincula sus resultados a este tipo de webs.

Kent Walker, abogado de Google, reconoce sin ningún tipo de rubor que el algoritmo de búsquedas de la compañía elimina con frecuencia sugerencias de búsqueda. “Bloquemos las sugerencias que están estrechamente vinculadas a la piratería”, anunció Walker a finales de 2010.

Por consiguiente, el motor de búsqueda de Google elimina sistemáticamente las sugerencias que remiten al internauta a servicios de descargas ilegales y a webs asociadas a la piratería online.

Entonces, ¿hace caso o no Google de la popularidad de las búsquedas realizadas por los usuarios? Sí, siempre y cuando no haya un lobby poderoso de por medio que solicite la eliminación de determinadas sugerencias de búsqueda.

En 2010, una portavoz de Google reconoció que el algoritmo del buscador de la compañía eliminaba a propósito determinadas sugerencias que atentan contra la protección del menor.

Esta podría se la razón de que, al introducir el nombre de Rocco en el motor de búsqueda de Google, el algoritmo sugiera el apellido “DiSpirito” y no “Siffredi”, el apellido de un famoso actor porno asociado a miles de páginas con contenido para adultos.

Por otra parte, el algoritmo del motor de búsqueda de Google se olvida también de la objetividad cuando remite al usuario a los propios servicios de la compañía de Mountain View, explica Konrad Lischka en Spiegel. Cuando el internauta está, por ejemplo, registrado en Google+ y realiza una búsqueda de algún conocido en Google.com, el perfil de la persona buscada en la red social de Google aparece siempre de manera prominente entre las sugerencias del motor de búsqueda.

La supuesta objetividad del motor de búsqueda de Google se torna, por lo tanto, en subjetividad si el afectado tiene la suficiente influencia como para parar los pies a las compañía de Mountain View y cuando se trata de promocionar los propios servicios del gigante de internet.

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